Análisis Tigre y Dragón

Nada más ver el póster de la película surgieron en mí deseos intensos de verla, y no tarde mucho en hacerlo.
Salí del cine soñando despierto, flotando ante algo que despierta en mí una sensación de paz indescriptible, en un estado de meditación y reflexión. Dejando al margen los paisajes, la música, la ambientación, la trama, la actuación de los protagonistas..., me centraré tan solo en la las distintas relaciones que pueden surgir de una misma raíz, y a su vez en direcciones tan opuestas y comprensibles como muestra la película. Todo lo anterior me pareció sublime, aunque mi opinión se encuentre, seguramente, muy influenciada por mi pasión por ese mundo. Pero empezemos:

Destacan también dos relaciones amorosas. La llevada a cabo entre Jen y Lo, un ladrón que ataca la caravana de Jen y su familia, y la de Yu Shu Lien y Li Mu Bai.
En la primera, podríamos hablar de un amor pasional, dependiente, inicial, conflicivo al principio, donde de nuevo la ambición y el orgullo de Jen hacen imposible su consumación. Ni siquiera el amor de Lo será capaz de salvarla de ese veneno. Pero él la seguirá, lo intentará, y acerca de si lo consigue: solo diremos que al final se desvela.

En la segunda, el respeto, los principios y la dignidad hacen igualmente inalcanzable la consumación. En este caso por que Yu Shu Lien estaba prometida con el mejor amigo de Li Mu Bai, que muere por salvarle la vida a él. Ambos sienten el amor del uno por el otro, un amor puro, verdadero, tímido, pues la memoria del ser querido desaparecido y el respeto a su memoria se establece como freno para su culminación. Y aunque la situación parece aceptada, surgen las dudas. ¿Acaso el verdadero amor supondría una falta de respeto al ser querido y ausente? ¿Acaso esta persona no desearía la felicidad de sus seres queridos?Lo que queda claro es que esta relación lleva implícito el amor verdadero en cada palabra, en cada mirada, en cada comportamiento para con el otro.
Tigre y Dragón no es solo una película de artes marciales, lleva implícito mucho más sobre el sentido de esta vida perecedera de la que desconocemos su momento final, sobre como vivirla, sobre como saber encontrar un equilibrio entre los sentimientos y la razón.
Solo una cosa clara, todos influimos con nuestras palabras y comportamientos individuales en el todo, algunas teorías orientales afirman que incluso los pensamientos inciden, como el efecto mariposa cuyo aleteo termina originando un huracán. Y dentro de nuestros comportamientos: los deseos y los apegos ignorantes constituyen el mayor de los males de la humanidad.
Labels: Cine




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